Limpieza y desinfección de depósitos de agua

Limpieza y desinfección de depósitos de agua: cada cuánto hay que hacerla y qué exige la normativa

Un depósito de agua es una parte de la instalación que casi nadie ve, pero de la que depende la calidad del agua que llega al grifo. Si no se limpia ni se controla, el agua se estanca, se acumulan sedimentos y puede proliferar la flora microbiana, incluida la Legionella. Por eso la limpieza y desinfección de depósitos de agua no es una tarea opcional: forma parte de las obligaciones de quien gestiona la instalación.

En esta guía te explicamos de qué depósitos hablamos, quién es el responsable, qué dice la normativa y cómo se organiza una limpieza y desinfección bien hecha.

De qué depósitos hablamos

Según el uso, hay varios tipos de depósitos a los que se aplica la normativa de calidad del agua y de prevención de la Legionella:

  • Depósitos de agua fría de consumo humano en edificios, comunidades, hoteles, industrias y otras instalaciones interiores.
  • Acumuladores de agua caliente sanitaria (ACS), que mantienen el agua caliente almacenada para su distribución.
  • Depósitos de regulación y distribución de la red de abastecimiento, que almacenan y reparten el agua en el tramo inicial o intermedio de la red.
  • Cisternas y depósitos móviles que transportan agua de consumo.

Quién es el responsable

La responsabilidad depende de dónde esté el depósito:

  • En las infraestructuras de la red de abastecimiento, el responsable es el operador. Su protocolo de autocontrol debe incluir un programa de mantenimiento y limpieza de las instalaciones.
  • En la instalación interior (la que está después de la acometida, en el edificio), la responsabilidad es del titular o propietario, no del operador de la red.

Además, los titulares de edificios o locales con actividad pública o comercial deben aplicar controles para que el agua no se deteriore desde la acometida hasta el grifo por falta de limpieza o mantenimiento de la instalación interior.

Qué normas se aplican

Dos reales decretos son la referencia principal:

  • Real Decreto 3/2023, que fija los criterios técnico-sanitarios de la calidad del agua de consumo, su control y suministro. Regula, entre otras cosas, los depósitos y su mantenimiento.
  • Real Decreto 487/2022, que establece los criterios higiénico-sanitarios para la prevención y el control de la legionelosis. Fija requisitos para los depósitos de agua fría y los acumuladores de ACS, y su programa de mantenimiento.

Cada cuánto hay que limpiar y desinfectar

La frecuencia depende del tipo de depósito y de la instalación:

InstalaciónFrecuencia según la normativa
Acumuladores de ACSRevisión, limpieza y desinfección con frecuencia trimestral, según la interpretación oficial vigente
Instalaciones pequeñas de ACS sin acumulación (calentadores instantáneos sin retorno)Al menos una vez al año, sin superar los 12 meses entre una desinfección y la siguiente
Depósitos de agua fría de consumo humanoSegún el programa de mantenimiento de la instalación y su evaluación de riesgos

Aparte de la limpieza y desinfección, el programa de mantenimiento incluye controles periódicos. Entre ellos están la medición de temperatura (diaria en el acumulador y en el retorno), la purga de lodos (semanal en el acumulador y mensual en las tuberías) y la comprobación del desinfectante residual en los puntos terminales.

Estas frecuencias pueden cambiar con las modificaciones normativas. Conviene revisarlas con un técnico antes de fijar el programa de tu instalación.

Qué requisitos debe cumplir el propio depósito

La normativa también exige que el depósito se pueda limpiar y controlar bien. Algunos requisitos relevantes:

  • Acceso. Los acumuladores de ACS de 750 litros o más deben disponer de una boca de registro fácilmente accesible.
  • Purga. Debe haber una válvula de purga en el punto más bajo que permita vaciar y tomar muestras.
  • Medida de temperatura. El depósito debe tener un sistema de medida de la temperatura del agua interior.
  • Temperatura del ACS. El agua de los acumuladores finales debe mantenerse a una temperatura homogénea y mínima de 60 °C.
  • Toma de muestras. Debe permitir tomar muestras para el control analítico.

Si estás pensando en construir un depósito nuevo o remodelar uno existente en una red de abastecimiento, el RD 3/2023 exige el informe favorable de la autoridad sanitaria antes de las obras.

Cómo se hace una limpieza y desinfección

Aunque el procedimiento exacto depende del depósito, las fases habituales son estas:

  1. Planificar la parada. Se avisa a los usuarios y se organiza el suministro alternativo si es necesario.
  2. Vaciado y retirada de sedimentos y lodos.
  3. Limpieza de las superficies, con eliminación de incrustaciones, biofilm y suciedad adherida.
  4. Desinfección con un producto autorizado para agua de consumo. Si se utiliza un desinfectante distinto del cloro, debe cumplir la norma que autoriza su uso en agua de consumo.
  5. Aclarado con agua de consumo.
  6. Llenado y puesta en servicio.
  7. Comprobación analítica. Una analítica posterior permite verificar que el agua vuelve a cumplir los parámetros.
  8. Registro. Todo se documenta en el libro de registro de la instalación.

En el caso de las cisternas y depósitos móviles, la normativa exige limpiar y desinfectar el interior antes de iniciar la actividad.

Señales de que un depósito necesita atención

No esperes a la próxima revisión si observas algo de esto:

  • Agua turbia, con color u olor anómalos.
  • Sedimentos o lodos en el fondo.
  • Temperatura fuera de los valores esperados.
  • Desinfectante residual por debajo de lo previsto.
  • Resultados analíticos fuera de parámetro, incluida la presencia de Legionella.

Si ya tienes un resultado de Legionella fuera de rango, te explicamos cómo actuar en nuestro artículo sobre qué hacer ante un resultado positivo en Legionella.

Por qué importa tanto: biofilm y Legionella

Las superficies del depósito pueden acumular una capa de microorganismos, el biofilm, que protege a las bacterias de la desinfección. Lo explicamos en detalle en qué es el biofilm y por qué es el aliado silencioso de la Legionela. Una limpieza mecánica bien hecha es la forma de eliminarlo; desinfectar sin limpiar no es suficiente.

La limpieza y desinfección debe formar parte de un programa más amplio. Si quieres saber cada cuánto hay que analizar, consulta cada cuánto hay que hacer análisis de Legionella según la instalación, y qué documentación debes guardar en registro de Legionella obligatorio. Si gestionas un municipio, también te interesa la nueva normativa de calidad del agua de consumo (RD 3/2023).

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto hay que limpiar un depósito de agua potable? Depende del tipo de depósito y del programa de mantenimiento de la instalación. Los acumuladores de ACS tienen una frecuencia establecida, y el resto se define en el programa de cada instalación.

¿Quién debe encargarse de limpiar el depósito de un edificio? El titular o propietario de la instalación interior, normalmente a través de una empresa especializada.

¿Basta con desinfectar con cloro? No. Si no se limpia antes el depósito y se eliminan los sedimentos y el biofilm, la desinfección es menos eficaz.

¿Hay que analizar el agua después de la limpieza? Es lo recomendable: una analítica posterior en un laboratorio acreditado permite comprobar que el agua vuelve a cumplir los parámetros.

¿Necesitas revisar tus depósitos?

En Nilsson Laboratorios combinamos tratamiento de agua, control de Legionella y análisis en laboratorio acreditado según ISO 17025. Si quieres revisar el estado de los depósitos de tu instalación, preparar el programa de mantenimiento o verificar la calidad del agua después de una limpieza, consulta nuestro servicio de tratamiento de agua potable y nuestros análisis de agua, o contacta con nosotros.

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