El agua es uno de los recursos más críticos en Canarias, especialmente en islas como Lanzarote y Fuerteventura, donde las condiciones climáticas, la escasez de recursos hídricos naturales y la dependencia de sistemas de producción artificial hacen que su gestión requiera un enfoque técnico muy específico.
A diferencia de otras zonas de la península, donde el abastecimiento procede mayoritariamente de embalses, ríos o acuíferos, en estas islas gran parte del agua destinada al consumo humano y a usos industriales proviene de procesos de desalación.
Este contexto convierte el control analítico del agua en un elemento fundamental para garantizar la calidad, la seguridad sanitaria y el correcto funcionamiento de las instalaciones.
Un entorno con recursos hídricos limitados
Lanzarote y Fuerteventura presentan una de las menores disponibilidades de agua dulce de todo el territorio español.
La escasez de precipitaciones y la ausencia de cursos de agua permanentes han condicionado históricamente la gestión del recurso hídrico, obligando al desarrollo de sistemas alternativos de abastecimiento.
Entre ellos destacan:
- Desalación de agua de mar.
- Captación de recursos subterráneos limitados.
- Sistemas de almacenamiento y distribución altamente controlados.
Esta realidad hace que el seguimiento continuo de la calidad del agua no sea opcional, sino imprescindible.
El papel de la desalación en el abastecimiento
La desalación es actualmente una de las principales fuentes de suministro de agua en Lanzarote y Fuerteventura.
Este proceso permite obtener agua apta para consumo humano a partir del agua de mar, eliminando sales y otros compuestos mediante tecnologías avanzadas.
Sin embargo, el agua desalada presenta características específicas que deben ser controladas de forma constante:
- Baja mineralización en algunos casos.
- Variaciones en la conductividad.
- Necesidad de remineralización controlada.
- Sensibilidad a cambios en la red de distribución.
Por ello, no basta con producir agua de calidad en origen: es necesario garantizar su estabilidad y seguridad durante todo el recorrido hasta el usuario final.
Parámetros clave en el control del agua
El control analítico en Canarias debe ser especialmente riguroso y continuo, ya que pequeñas variaciones pueden tener un impacto significativo en la calidad del agua.
Entre los parámetros más importantes se encuentran:
pH
El equilibrio del pH es fundamental para garantizar la estabilidad del agua y evitar procesos de corrosión o incrustación en las instalaciones.
Conductividad
Permite evaluar la cantidad de sales disueltas en el agua y controlar la estabilidad del proceso de desalación y distribución.
Sales disueltas
Su control es esencial para asegurar la calidad organoléptica y la adecuación del agua para consumo o uso industrial.
Indicadores microbiológicos
Permiten detectar posibles contaminaciones y garantizar la seguridad sanitaria del agua.
Control de Legionella en instalaciones de riesgo
Especialmente relevante en sistemas de agua caliente sanitaria, hoteles, complejos turísticos e instalaciones industriales.
Un reto añadido: el sector turístico e industrial
Lanzarote y Fuerteventura cuentan con una fuerte presencia del sector turístico, lo que implica un alto consumo de agua y la existencia de instalaciones complejas como:
- Hoteles y resorts.
- Piscinas y spas.
- Sistemas de agua caliente sanitaria.
- Instalaciones industriales y de servicios.
Estos entornos requieren un control aún más exhaustivo, ya que el uso intensivo del agua incrementa la necesidad de vigilancia y mantenimiento.
En este tipo de instalaciones, un fallo en el control de la calidad del agua puede tener consecuencias tanto operativas como sanitarias.
La importancia del control preventivo
El control del agua no debe entenderse únicamente como una reacción ante problemas, sino como una herramienta preventiva.
Un programa de análisis continuo permite:
- Detectar desviaciones antes de que se conviertan en incidencias.
- Evitar problemas de calidad del agua.
- Garantizar el cumplimiento normativo.
- Proteger la salud de los usuarios.
- Optimizar el funcionamiento de las instalaciones.
La prevención es especialmente importante en entornos donde el agua es un recurso crítico y limitado.
Adaptación técnica a la realidad de Canarias
El tratamiento y control del agua en Canarias requiere una adaptación técnica específica debido a:
- La dependencia de la desalación.
- Las condiciones climáticas estables y cálidas durante gran parte del año.
- La concentración de instalaciones turísticas.
- La sensibilidad de las redes de distribución.
Por ello, no existen soluciones universales, sino que cada sistema debe analizarse y adaptarse a sus condiciones particulares.
Conclusión
El agua en Lanzarote y Fuerteventura presenta características únicas que hacen imprescindible un control analítico riguroso, continuo y especializado.
La desalación, la escasez de recursos naturales y la alta demanda en sectores como el turismo convierten la calidad del agua en un factor estratégico para la salud pública y el funcionamiento de las instalaciones.
Un control adecuado de parámetros físico-químicos y microbiológicos permite garantizar la seguridad, la estabilidad y la calidad del agua en todo momento.
Desde Nilsson Laboratorios, ofrecemos soporte analítico especializado desde nuestra delegación en Canarias, contribuyendo al control y la mejora continua de la calidad del agua en Lanzarote y Fuerteventura.


