En 2026 se ha publicado un caso clínico que ha llamado la atención de las autoridades sanitarias y de profesionales del control microbiológico: una infección por Legionella pneumophila vinculada al uso de un irrigador dental doméstico (water flosser) en Francia. Este equipo, habitualmente empleado para mejorar la higiene bucal, fue identificado como probable fuente de contagio en un paciente hospitalizado.
Este hallazgo pone de manifiesto la importancia de revisar posibles fuentes de proliferación de Legionella en equipos de agua domésticos y sanitarios, especialmente aquellos que pueden generar aerosoles o niebla fina —el principal mecanismo de transmisión de la bacteria.
El caso clínico: Legionella ligada a un irrigador dental
En el informe publicado en la revista Emerging Infectious Diseases se describe un caso de infección por Legionella pneumophila Serogrupo 1 asociada al uso de un water flosser, un irrigador dental portátil.
Este dispositivo fue investigado después de que un paciente en Francia desarrollara síntomas compatibles con neumonía por Legionella durante su estancia en un hospital. La investigación ambiental identificó el irrigador como posible fuente de exposición tras el análisis microbiológico del agua contenida en su depósito.¿Qué es la Legionella y cómo se transmite?
La Legionella es una bacteria ambiental que puede proliferar en sistemas de agua tibia, depósitos estancados y equipos que generan aerosoles o niebla de agua fina. La forma clínica más grave de infección se conoce como enfermedad del legionario, una neumonía que puede requerir hospitalización y, si no se trata adecuadamente, presentar complicaciones serias.
La transmisión ocurre principalmente por inhalación de gotas contaminadas. El contacto cutáneo o ingesta de agua no suele causar infección directamente. Por ello, equipos que aerosolizan agua —como duchas, sistemas de nebulización, torres de refrigeración o ciertos aparatos sanitarios— son considerados de riesgo si no se gestionan de forma adecuada.
Riesgo en dispositivos de agua dental
Aunque este caso es inusual, no es sorprendente desde una perspectiva microbiológica: estudios anteriores han documentado la presencia de Legionella en las líneas de agua de equipos dentales y otros dispositivos sanitarios cuando no existe un control riguroso del agua o mantenimiento adecuado.
Los irrigadores dentales y otros equipos que almacenan agua en depósitos, permanecen sin uso prolongado o no se limpian con regularidad pueden favorecer la formación de biofilm, donde Las bacterias como Legionella pueden sobrevivir y multiplicarse.
¿Qué aprendemos de este caso?
1. El mantenimiento del agua en equipos sanitarios no es trivial
Incluso dispositivos de uso personal que contienen agua pueden ser una fuente de riesgo si no se desinfectan adecuadamente.
2. La generación de aerosoles es clave en la transmisión
La infección por Legionella se produce principalmente por inhalar pequeñas gotas de agua contaminada —algo común en irrigadores, duchas o sistemas de nebulización.
3. La vigilancia microbiológica importa
Este caso refuerza la necesidad de considerar la calidad microbiológica del agua en equipos sanitarios, incluyendo el control de posibles colonizaciones por Legionella en instalaciones clínicas y domésticas.
Recomendaciones desde el laboratorio
Desde Nilsson Laboratorios, señalamos algunas buenas prácticas para minimizar riesgos asociados a Legionella en equipos de agua:
- Vaciar y limpiar regularmente cualquier depósito de agua de dispositivos personal o profesional.
- Usar agua potable segura y, cuando sea posible, desinfectada en equipos que puedan aerosolizar agua.
- Realizar limpieza y desinfección siguiendo las instrucciones del fabricante con productos adecuados.
- Controlar la calidad microbiológica del agua en equipos que se mantengan sin uso prolongado.
Aunque la infección asociada a un irrigador dental es poco común, este caso subraya que la Legionella puede colonizar una amplia variedad de sistemas de agua si las condiciones lo permiten.
Contexto sanitario
La legionelosis, enfermedad causada por Legionella, se recuerda especialmente en contextos donde el agua es recirculada o se forman aerosoles. En España, el Real Decreto 487/2022 regula los criterios higiénico-sanitarios para la prevención y control de Legionella en instalaciones de agua, aunque dispositivos domésticos no siempre entran directamente en estos marcos, la buena práctica de gestión del agua es esencial para la salud pública.
Conclusión
El caso reciente de Legionella vinculada a un irrigador dental nos llama a la atención sobre los riesgos que pueden representar no solo las instalaciones industriales o hoteleras, sino también los dispositivos de agua que utilizamos a diario.
Aunque no se trata de una situación habitual, la prevención activa, la limpieza y el control microbiológico del agua son herramientas clave para evitar que bacterias como Legionella se establezcan y se conviertan en un riesgo para la salud.
En Nilsson Laboratorios seguimos trabajando para ofrecer servicios de análisis, prevención y control de Legionella adaptados a las necesidades actuales de la sanidad ambiental y de instalaciones.


